Aliva Flow — Masajeador de pies EMS
Llegás a casa, te sacás los zapatos y recién ahí te das cuenta de cómo tenés las piernas.
Pesadas. Los tobillos más gruesos que a la mañana. La marca del elástico de la media dibujada en la piel. Si trabajás muchas horas parada, esto no es una vez cada tanto: es todos los días, y siempre a la misma hora.
Ya probaste lo que se prueba.
Las cremas frías que alivian diez minutos y después nada. Poner las piernas contra la pared. Las medias de compresión que te olvidás de usar. El masaje del sábado que dura hasta el lunes. Ninguna es una mala idea, pero todas trabajan por afuera.
El problema no está en la piel. Está abajo, en la circulación que se frenó.
Cuando pasás horas parada o sentada, el músculo de la pantorrilla deja de bombear. Ese músculo es el que empuja la sangre de vuelta hacia arriba, y cuando no trabaja, el líquido se queda ahí: en el pie, en el tobillo, en la pierna. De ahí la pesadez y la hinchazón del final del día.
Aliva Flow no masajea la piel. Hace trabajar el músculo.
No es vibración. Son pulsos.
La alfombra manda impulsos EMS suaves a través de la planta del pie. Esos impulsos hacen que el músculo se contraiga y se relaje solo, una y otra vez, como si estuvieras caminando sentada. Vas a ver los pies moverse sin que vos hagas nada. Eso es lo que mueve la circulación de verdad, y es exactamente lo que un masajeador de vibración común no hace.
Quince minutos. Esa es toda la rutina.
- Lo apoyás en el piso — se desenrolla y queda plano, no necesita nada más.
- Apoyás los pies descalzos y elegís uno de los 8 modos.
- Subís la intensidad hasta donde te resulte cómoda, de 19 niveles, y te sentás.
Lo hacés mirando la tele, con el mate, mientras cargás el celular. Cuando terminás lo enrollás y lo guardás en un cajón.
Por qué no es lo mismo que un masajeador común
| Masajeador común | Aliva Flow | |
|---|---|---|
| Cómo trabaja | Vibra sobre la piel | Contrae el músculo con pulsos EMS |
| Dónde llega | Superficie | Al músculo que bombea la sangre |
| Tamaño | Equipo rígido y voluminoso | Se enrolla y entra en un cajón |
| Enchufe | Cable a la pared | Se carga por USB, se usa sin cables |
Qué te llega
- La alfombra Aliva Flow, de 31 x 28 cm, flexible y enrollable.
- El control con pantalla: 8 modos de masaje y 19 niveles de intensidad.
- Cable USB de carga.
Y si elegís el pack Aliva Flow + las 2 guías o 2 Aliva Flow + las 2 guías, además te llegan por mail «7 días de piernas livianas», con la rutina de la primera semana y los movimientos para hacer en el trabajo, y la «Guía rápida Aliva Flow», con el detalle de los modos, las intensidades y el cuidado.
Esto es para vos si…
- Trabajás muchas horas parada: peluquería, mostrador, enfermería, docencia, comercio.
- O al revés: pasás el día sentada y llegás con las piernas dormidas.
- A la tarde los zapatos te aprietan más que a la mañana.
- Querés algo que uses todos los días sin depender de que alguien te haga un masaje.
Preguntas frecuentes
¿Se siente feo?
Al principio impresiona un poco, porque el pie se mueve solo. Arrancá en el nivel más bajo y subí de a poco. Tiene 19 niveles justamente para eso.
¿Cuánto lo uso?
Quince minutos por día alcanzan. No hace falta más.
¿Sirve si tengo várices?
Es un producto de bienestar, no un tratamiento médico y no reemplaza a tu médico. Si tenés várices, diabetes u otra condición, consultalo con él antes de usarlo.
¿Quién no debería usarlo?
No lo uses si tenés marcapasos u otro dispositivo electrónico implantado, si estás embarazada, ni sobre heridas o piel lastimada.
¿Se puede usar con medias?
No. Los impulsos necesitan contacto directo con la piel, así que va con los pies descalzos.
¿Cómo se carga?
Por USB, con el cable que viene incluido. Una carga rinde varias sesiones.
¿Hacen envíos a todo el país?
Sí, a todo Uruguay, por DAC. El costo del envío se abona al recibir el paquete.
Quince minutos sentada y las piernas se sienten livianas otra vez.
Aliva Flow no te pide que cambies nada de tu día. Te pide quince minutos, en el sillón, cuando ya terminaste todo.